Desde el límite del Océano Pacífico nace Amaral, un viñedo establecido con el único propósito de producir vinos blancos súper premium de clase mundial. Amaral ofrece vinos refrescantes y de singulares características otorgadas por su terroir y la brisa marina. Delicadeza, elegancia y carácter constituyen el sello de estos vinos irresistibles. En Leyda, la localidad con el clima más radicalmente frío de Chile, se expande Amaral que está plantado con Sauvignon Blanc, Chardonnay y Pinot Noir. La fuerte influencia de la Corriente de Humboldt y del Océano Pacífico en los viñedos plantados en las colinas, otorgan características únicas a estas clásicas cepas, produciendo vinos frescos, llenos de carácter.